Migración a Cloud

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La migración a Atlassian Cloud no es un proyecto técnico.


Es una decisión estratégica que hay que ejecutar bien.


Años de configuración, datos y procesos en Server o Data Center — migrados a Cloud sin perder lo que funciona y sin arrastrar lo que no.


Por qué las migraciones a Cloud se complican más de lo esperado


Atlassian dejó de dar soporte a Server en febrero de 2024. Muchas organizaciones llevan meses — o años — con la migración pendiente. No porque no quieran migrar, sino porque la migración da miedo.


Y con razón. Una instancia de Jira o Confluence que lleva años en producción acumula configuraciones complejas, integraciones con sistemas internos, flujos de trabajo que nadie recuerda haber diseñado y datos que no se pueden perder. La idea de mover todo eso a Cloud, sin saber exactamente qué va a pasar, genera una parálisis real.


El riesgo no es imaginario. Una migración mal planificada puede interrumpir la operativa de los equipos, perder configuraciones críticas, romper integraciones existentes o generar una instancia Cloud que en la práctica funciona peor que la que había antes.


El problema no es la migración técnica. Es lo que hay que decidir antes de migrar.


La parte técnica de una migración a Cloud — mover datos, configuraciones y usuarios de un entorno a otro — es ejecutable con las herramientas que Atlassian proporciona. Lo que convierte una migración en un proyecto complejo no es esa parte.


Lo que complica las migraciones es todo lo que hay que decidir antes: qué configuraciones merece la pena migrar tal cual y cuáles es mejor rediseñar aprovechando el cambio, qué integraciones son compatibles con Cloud y cuáles necesitan alternativas, cómo gestionar el periodo de transición para que los equipos no pierdan productividad y cómo comunicar el cambio a toda la organización.


Sin respuesta clara a esas preguntas, la migración técnica se convierte en un proyecto de alto riesgo. Con respuesta clara, es un proceso controlado con resultado predecible.


Planificación rigurosa, ejecución controlada


Evaluación y planificación


Analizamos el estado actual de la instancia: configuraciones, datos, integraciones, plugins y usuarios. Identificamos qué migra directamente, qué necesita adaptación y qué es mejor rediseñar. El resultado es un plan de migración detallado con estimaciones de esfuerzo, riesgos identificados y un calendario realista.


Preparación del entorno Cloud


Configuramos el entorno Cloud de destino antes de ejecutar la migración: estructura de proyectos, permisos, integraciones compatibles y alternativas a los plugins que no tienen versión Cloud. La instancia Cloud debe estar lista para funcionar desde el primer día.


Ejecución de la migración


Ejecutamos la migración siguiendo el plan definido, con validaciones en cada fase para asegurar que los datos y las configuraciones críticas se han migrado correctamente. Gestionamos la transición para minimizar el impacto en la operativa de los equipos.


Validación y estabilización


Una vez completada la migración, acompañamos el periodo de estabilización: resolución de incidencias, ajustes de configuración y soporte a los equipos durante las primeras semanas en el nuevo entorno.


Una instancia Cloud que funciona — y que aprovecha lo que Cloud ofrece

  • Migración planificada con riesgos identificados y mitigados antes de ejecutar
  • Datos y configuraciones críticas migrados con integridad verificada
  • Integraciones validadas y funcionando en el nuevo entorno
  • Equipos acompañados durante la transición, sin pérdida de productividad
  • Una instancia Cloud limpia, sin arrastrar la deuda técnica de la instancia anterior
  • Base para aprovechar las capacidades exclusivas de Cloud: Rovo, automatización avanzada y actualizaciones continuas


¿Tenéis la migración pendiente o a medias?


Cuéntanos dónde estáis.


Analizamos el estado de vuestra instancia y os decimos qué pasos tienen sentido dar y en qué orden.


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